Crisis humanitaria

 Honduras ha sido clara en pedir a Estados Unidos que no regrese a los NNA a su país de origen. El Salvador y Guatemala deberían de unirse a esta petición, además de solicitar que se declare la crisis humanitaria y se les permita reunirse con sus familiares.

La desintegración de la familia deja cicatrices en los más vulnerables, que son nuestros niños, niña y adolescentes –NNA-, aunque esta se dé porque los padres o madres traten de conseguir una mejoría en su situación laboral y económica, tomando la decisión de migrar buscando el sueño americano.

El abandono sigue siendo abandono y así lo perciben los NNA, muy a pesar que sepan las razones por las cuales sus progenitores se fueron a buscar el “sueño guanaco-americano”.

Esta desintegración familiar, según miles de estudios, genera una gran cantidad de traumas e inseguridades en los NNA que son dejados al cuidado de otro familiar, aunque este sea el otro progenitor −generalmente la madre−. El vacío no logra compensar las remesas, porque el dinero no sustituye el tiempo, amor y cuidados que solo los padres le pueden dar a sus hijos/as.

Muchas organizaciones defensoras de la familia nunca se han pronunciado sobre este tema y no han hecho nada para conservar estas familias unidas, ni han exigido a los gobiernos que generen condiciones para que estas no se vean en la necesidad de desintegrarse. Todas estas organizaciones y funcionarios de turno hablan de la familia como el centro de la sociedad, pero la realidad es que este país por años no ha generado condiciones para que sea aquí que te superes. Más bien impulsan la migración porque las remesas sostienen el sistema de consumismo.

En los últimos años debemos sumar la inoperancia de los gobiernos de reducir los índices de violencia, vulnerabilidad, exclusión social, falta de oportunidades laborales, no es de extrañar que en estas últimas décadas se aumentara el flujo migratorio de nuestros compatriotas.

La actual crisis humanitaria que enfrentamos, hasta hace unos días en completo silencio los NNA detenidos −como vulgares delincuentes− en la frontera de Estados Unidos, es una vergüenza y ha dejado al descubierto la falta de voluntad de los gobiernos centroamericanos en generar condiciones adecuadas para que la migración no sea algo obligatorio. Además, demuestra la deshumanización del gobierno de los Estados Unidos porque muy a pesar que se habilitó una base para dar un trato más digno, esto se dio por la denuncia de diferentes organizaciones humanitarias, no ha sido por buena voluntad del gobierno americano.

Más deplorables las declaraciones de la embajadora de Estados Unidos en nuestro país, quien afirmó que no se permitirá la reunificación familiar, es decir, los NNA seguirán detenidos todo el tiempo necesario hasta que los deporten.

¿Qué parte no entienden nuestras autoridades ni las de Estados Unidos? ¿Acaso tales medidas harán descender la migración de niños? Esos niños emigran porque los padres pagan a los “brokers” (coyotes) para reunificarse. Volverán a intentarlo nuevamente, porque es parte de la garantía por el servicio. ¡Deportarlos NO solucionará el problema!

Nadie asume responsabilidad sobre esta situación y tristemente nadie aporta una solución real a este problema. Claro el combate a la delincuencia y desarrollo de la economía es la solución que todos dicen, pero esta no se da por arte de magia de un día a otro. Es un proceso el cual ni siquiera lo han iniciado de manera clara.

Los niveles de violencia en los tres países son galopantes. Las maras y el narcotráfico que han permeado las instituciones y muchos de nuestros NNA se van inicialmente por el tema de la violencia, pues en sus barrios ya no pueden salir y se ven acosados. Esto hace que los padres/madres busquen llevárselos, no es en sí una reunificación familiar, es huir de la situación y el entorno de peligro en el cual están creciendo, triste que estos gobiernos no quieran asumir su ineficiencia en los rubros de seguridad y economía y se estén cubriendo diciendo que la migración se da por reunificación nada más.

Honduras ha sido clara en pedir a Estados Unidos que no regrese a los NNA a su país de origen. El Salvador y Guatemala deberían de unirse a esta petición, además de solicitar que se declare la crisis humanitaria y se les permita reunirse con sus familiares, pero esto pasa porque hagan el mea culpa y asuman la situación de violencia, exclusión y falta de oportunidades. No pueden seguir obviando esto. Entre más lo hacen y menos se ponen a trabajar para revertir esta situación, más NNA seguirán saliendo de sus lugares de origen, al momento que usted lee estas líneas.

FaLang translation system by Faboba